SAN FRANCISO DE CARA: EL PATRON DEL PUEBLO “QUE SE NEGO A MORIR”
La historia de este pueblo “defendido” por San Francisco de Cara (municipio Urdaneta, del estado Aragua) tiene una historia bastante particular, cuentan que lo que hoy conocemos como la represa de Camatagua, es lo que queda de este poblado de gente humilde, trabajadora, de características bastante rurales, en ese pueblo no se diferenciaba uno de otro, todas eran personas muy apegadas a su cultura, tradición y raíces.
Ese poblado dejó de existir cuando decidieron convertirlo en embalse, que surtiría de agua a todas las poblaciones del eje del sur de Aragua, tomaron la decisión de migrar a los habitantes y formar un poblado conocido actualmente Guanayen.
En poco tiempo las aguas del río Guarico inundaron las calles de San Francisco De Cara, muchos no quisieron abandonar sus tierras y recibieron las aguas donde quedaron sumergidos, cuentan que en épocas de verano cuando baja el nivel del agua, aun se ven las ruinas del pueblo, los techos de las casas, la cúpula de la iglesia, denominándose como el pueblo que negó a morir

San Francisco de Cara

Lcda Anavel Munceles
CNP: 16.889
Foto: José Ramón Briceño

escrito por visioncamatagua, marzo 22, 2010
escrito por KNARIO, agosto 01, 2010
escrito por eugenio capote, septiembre 14, 2010
Nacì y tuve mi infancia en los espacios que hoy ocupan las aguas de la represa,ciertamente que conseguimos otros pobladores en el nuevo sitio de reubicacion;pero vinimos aqui desarraigaidos de nuestro terruño y la nacion nos retribuyò con la formaciòn de una nueva parroquia pero conservando el nombre anterior de la misma.No es mi animo disgregar ni discriminar sino,reunir,reencontrar a estas comunidades que ya de por si,en forma libre se estan entremezclando formando nuevos hogares,y cuyos hijos tienen parentelas de uno y otro factor,que en el tiempo seràn uno solo














Es muy satisfactorio encontrar esta historia, pero deseo aclararle que Guanayen no se fundo al llegar los pobladores de San Francisco.
Guanayen ya existia y era una gran hacienda habitada por personas con una vida muy simple y feliz, con sus costumbres muy propias del campesino.
Soy una de esos habitantes del Guanayen que en un instante vio cambiar su entorno material y humano y estoy totalmente a la orden si es su deseo ampliar esta historia tan fascinante de dos pueblos unidos por el destino y que aun hoy no ha terminado y continuan en la busqueda de unir verdaderamente sus destinos ....
Marisol