LA GUAMITA
La Guamita, un encuentro con la naturaleza
El aullar de los araguatos, el cantar de las chicharras y el olor a bosque y selva tropical convergen en un maravilloso espacio del Parque Henri Pitter llamado La Guamita. Por este lugar corre parte del cauce del río Limón que en alguna época, crecido y demostrando todo el poder de sus aguas, dejó rastros imborrables.
El Centro Recreacional La Guamita tiene su ubicación en el kilómetro 14 de la vía que conduce de Maracay a Ocumare de La Costa. Su ambiente hace sentir al visitante estar en verdadero contacto con la naturaleza. Están dispuestas en sus espacios algunas cabañas con posibilidad para hacer picnis y parrilladas y también existen pozos para bañarse en el río, hechos con piedras.
Hoy en día, es un sitio de atracción turística abierto al público, sin embargo, durante la dictadura de Juan Vicente Gómez, La Guamita funcionaba como una estación militar donde los efectivos castrenses supervisaban la construcción de la carretera hacia Ocumare y regulaban el tránsito.
De cuartel militar a sitio de esparcimiento
Tras crearse el Parque Henri Pittier, durante los años 40, La Guamita pasó a convertirse en el refugio de los guardabosques, no obstante, la versatilidad de sus espacios hizo que dos décadas después el Ministerio de Obras Públicas lo decretara balneario recreativo. Se construyeron en el área pozos y diques artificiales para baños, quioscos, parrilleras, mesas, sanitarios y un estacionamiento.
La Tragedia
El 6 de septiembre de 1987, fuertes lluvias cayeron durante 6 horas en una cuenca del río Limón. La cantidad de agua que se acumuló fue comparada con la que podría caer durante dos meses de precipitaciones normales.
Este evento natural causó el desbordamiento del río y esto a su vez grandes deslaves que ocasionaron cientos de víctimas. Entre los daños materiales se contó la desaparición de las instalaciones de La Guamita.
El fenómeno, fue un hecho aislado que afortunadamente no se ha repetido.
Tiempo después se reacondicionó el centro recreacional y actualmente, funciona como lo que antes fue (aunque no con sus instalaciones originales), un maravilloso sitio de esparcimiento que permite a maracayeros y turistas de otras regiones apartarse del ajetreo citadino y tener un verdadero encuentro con la naturaleza.

Lic. Ingrid Álvarez
CNP: 13.307
Foto: de Google














