HIPOLITA BOLIVAR
Hipólita Bolívar, una aragüeña digna de destacar fue Hipólita Bolívar, esclava de la familia Bolívar Palacios, quien fue nodriza del Libertador.
“La negra Hipólita” como también se le conoce, nació en San Mateo, estado Aragua, en 1763 y trabajaba para los Bolívar en el Ingenio. Por su contextura, costó a la familia 300 pesos de la época.
Estaba casada con Mateo Bolívar, otro de los sirvientes de la familia. Acababa de dar a luz a su hijo Dionisio cuando, a sus 20 años, Doña Concepción la mandó a llamar desde Caracas, pues estaba teniendo problemas de salud y no podía amamantar a su hijo recién nacido, Simón. Se le encargó, entonces, la tarea de ser nodriza del niño.
Ella fue la escogida porque, además, era considerada como apta para compartir con los señores de la casa, tenía buena apariencia, era fuerte, cocinaba, era hábil para los quehaceres domésticos y era una jinete experta.
El cariño de Simón
Hipólita fue muy querida por Simón Bolívar, quien la mencionó en varias de sus cartas y escritos, considerándola como una madre y un padre a la vez.
Estando en Cuzco-Perú, el Libertador envió una carta a su hermana María Antonia, el 10 de julio de 1825 y en ella le decía: “…Te mando una carta de mi madre Hipólita, para que le des todo lo que ella quiere, para que hagas por ella como si fuera tu madre, su leche ha alimentado mi vida”.
Este amor era correspondido de tal manera por Hipólita y su familia que hasta su hijo Dionisio participó en combates por la independencia junto a Bolívar, quien les dio la libertad en 1821.
La aragüeña, de cuya leche se alimentó la emancipación de Venezuela, murió en Caracas el 25 de junio de 1835. Sus restos reposan, desde el 31 de julio de 1975, en el panteón de la Santísima Trinidad en la Catedral de Caracas, propiedad de la familia Bolívar.


Lic. Ingrid Álvarez
CNP:13.307
Foto: Google














